Invertir dinero en una fonda Restaurante rustico

Invertir dinero en una fonda – el sabor de cada centavo

Una fonda es un lugar en el que se hace y se vende comida típica del lugar y muy barata. Suelen ser lugares tan rústicos como pintorescos, con poca iluminación y mobiliario al estilo campestre o de taberna, con predominancia en madera. Es común que sea atendida por sus propios dueños y, tanto lugareños como turistas, disfrutan de las delicias de tu decisión de invertir dinero en una fonda.

 

Por qué invertir dinero en una fonda es una buena idea

Invertir dinero en una fondaLa alimentación es una rama del comercio que da ganancias porque no es una necesidad secundaria ni postergable. Invertir dinero en una fonda es una muy buena idea porque, tanto las personas del lugar como los turistas, no resistirán la tentación de sentarse a comer en un lugar familiar, acogedor, típico, que ofrece comidas deliciosas… por unos pocos dólares.

Cuando hablamos de comida barata, no debemos confundirnos con sacrificar la calidad o la cantidad, todo lo contrario. La forma de combinar estos tres factores que harán de nuestra fonda todo un éxito (calidad, cantidad, precio), es elaborar platos que de por sí sean económicos.

No en vano las fondas ofrecen platos típicos de la región, ya que todo plato representativo de un lugar, es un plato barato para ese lugar. Por ejemplo, en España no pueden faltar la paella ni la tortilla en una fonda, como no podrían faltar la pizza y las pastas en una fonda Italiana ni una sopa de cebollas y un suculento sándwich de baguette en una fonda francesa, ¿se entiende?

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Requisitos para invertir dinero en una fonda

Invertir dinero en una fonda IIHabilitación: se deberá dar de alta a la empresa como tal en los organismos estatales que regulan estas cuestiones.

Local: el mismo deberá estar habilitado para cocinar y deberá tener las características de una fonda: pequeño, paredes rústicas en ladrillo o madera (en el caso de la madera, se la puedes colocar tú), un buen mostrador, horno a leña en lo posible y poca luz.

Mobiliario: se deberán comprar o mandar a hacer mesas y sillas de estilo rústico o campestre, que sean cómodas. Incluso se les puede atar almohadones a las sillas y poner cortinas de la misma tela que los almohadones y los manteles y servilletas. La idea es que parezca más un hogar, en el que los clientes puedan distenderse, que un restaurante fino en el que no se sabe con cuál de todos los tenedores se debe comer un determinado plato.

Platos abundantes: olvídate de las sofisticadas porciones chicas. Los clientes que van a la fonda son hambrientos turistas que se han pasado la mañana recorriendo montañas, valles, museos y lo que quieren ahora es recuperar energías para poder hacer otro tanto en la tarde. En el caso de los lugareños, saben muy bien que allí se les brindará tanta o más comida que en casa, ¡así es que a llenar esos platos!

Vajilla y cubiertos: que sean también rústicos y fuertes. Los mangos de madera son bienvenidos, al igual que las cazuelas de barro y vasos sin muchas curvas incómodas.

Trato familiar con el cliente: frases como “Lo de siempre, Pancho.” son infaltables al invertir dinero en una fonda. Lo que no puede pasar es que no sepamos lo que “lo de siempre es.”

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Invertir dinero en una fonda es una excelente idea, tanto para tu bolsillo como para tu corazón, ya que se trata de un negocio muy gratificante, que te permitirá conocer gente nueva y profundizar el trato con la que ya conoces.

 

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